El nuevo tablero de aduanas: cinco palancas para recuperar margen sin tocar los contratos
Photo: AgainErick, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
El CFO chileno que gestiona importaciones o exportaciones enfrenta en 2025 un tablero notablemente distinto al de hace dos años: modificaciones en trámites aduaneros, desgravaciones arancelarias fruto de negociaciones comerciales y una reconfiguración de la logística portuaria que altera los tiempos y costos de la cadena. Ninguno de estos movimientos exige renegociar contratos; todos premian a quien domine la operativa.
El contexto: menos fricción, más competencia por eficiencia
La simplificación de trámites —incluida la consolidación de procesos digitales de despacho y la reducción de exigencias documentales para operaciones de bajo riesgo— reduce el costo administrativo por operación. En paralelo, la baja de aranceles hacia mercados con acuerdos vigentes y la relocalización de proveedores asiáticos hacia hubs más cercanos reordenan las rutas y los costos flete-incluidos.
El resultado es un escenario en el que el margen ya no se defiende en la mesa de negociación con el cliente, sino en la mesa de operaciones. Conversamos con operadores de comercio exterior —gestores de despacho, jefes de importación y agentes portuarios— y sus respuestas convergen en cinco palancas.
Palanca 1: clasificación arancelaria proactiva
Un porcentaje significativo de las empresas paga más arancel del que corresponde por clasificaciones heredadas o genéricas. La revisión sistemática de partidas, con respaldo de dictámenes de clasificación, puede generar ahorros inmediatos y retroactivos. Un jefe de importación del sector de maquinaria nos señaló que la reclasificación de tres partidas le devolvió el equivalente a medio punto de margen bruto anual.
Palanca 2: origen preferencial bien documentado
Los acuerdos comerciales de Chile ofrecen tasas preferenciales que muchas pymes no reclaman por fallas documentales. Certificados de origen bien gestionados, trazabilidad de insumos y conocimiento de las reglas de valor agregado regional son la diferencia entre pagar el arancel general o ingresar con preferencia. La inversión en un especialista de origen se recupera con pocas operaciones.
Palanca 3: optimización de puertos y rutas
La congestión y los recargos portuarios han desplazado tráfico hacia terminales alternativos y rutas multimodales. Un gerente de operaciones de una exportadora agrícola nos describió cómo el cambio de un solo puerto de embarque, sumado a consolidación de cargas, redujo su costo logístico unitario en más de 8% sin afectar los compromisos de entrega.
Palanca 4: régimen de almacén y depósito temporal
Diferir el pago de derechos hasta el momento de la nacionalización, y hacerlo solo por el volumen efectivamente requerido, libera capital de trabajo. Para empresas con estacionalidad marcada, el uso estratégico de depósitos aduaneros puede representar una mejora de liquidez comparable a una línea de crédito, sin costo financiero asociado.
Palanca 5: datos y predictibilidad
Los operadores más sofisticados ya no reaccionan a las novedades regulatorias: las anticipan. Mantener alertas de modificaciones arancelarias, participar en las consultas públicas del servicio nacional de aduanas y construir escenarios de costo por ruta permite presupuestar con precisión y negociar con proveedores desde el costo logístico real, no estimado.
Conclusión
El tablero aduanero de 2025 premia la competencia operativa. Las cinco palancas descritas no requieren cambios contractuales ni inversiones de gran escala, sino disciplina de información y gestión proactiva. En Prospectiva Chile sostenemos que, en un ciclo de márgenes ajustados, el margen que se recupera en la aduana es el margen más barato que una empresa puede obtener.